martes, 17 de octubre de 2017

Breve recordatorio de la utilización de las comillas simples





Las comillas simples (‘’) se escriben en la parte alta del renglón y se emplearán después de las comillas angulares («») y las comillas inglesas (“”), esto es, en último lugar:

 «Varinia me dijo: No pongas ese cacharro nunca más».



martes, 10 de octubre de 2017

El trabajo del corrector ortográfico

Un corrector, por supuesto, revisa la ortografía, los signos de puntuación, la gramática de un texto. Pero no termina ahí su tarea. También se encarga de que un texto, además de correcto, sea preciso. Combate las redundancias, las ambigüedades y el abuso de los verbos comodines («decir», «tener», «haber», «poner»…). Comprueba la coherencia tipográfica del texto, el uso de mayúsculas, la ortografía de los nombres de personas y lugares y se asegura de que los términos técnicos estén empleados con propiedad. Propone cambios léxicos cuando la palabra elegida conlleva connotaciones no deseadas y controla el uso inadecuado de cultismos («climatología» por «clima»). Y todo ello lo hace conservando el estilo personal del autor del texto. En pocas palabras: el escritor desarrolla una idea, compone una historia o explica una teoría; el corrector se encarga de que ese mensaje se transmita al lector de forma correcta, clara y eficaz.
Por supuesto, el corrector no es infalible. Aunque suele ser una persona perfeccionista y minuciosa, siempre existe la posibilidad de que se le escape alguna errata. Pero también, más incluso que en otros trabajos, la experiencia juega a su favor, y a lo largo de su carrera va desarrollando un ojo más agudo, algunos trucos de oficio y un insaciable afán de aprender hasta el último día que ejerza su profesión. Este es, de hecho, uno de los mayores encantos de este trabajo: que cada día es diferente y se aprenden cosas nuevas.

Cualidades que reúne un buen corrector de textos

  • No teme al silencio ni a la soledad. De hecho, la elevada concentración que requiere su trabajo a menudo le lleva a aislarse durante el desarrollo de su actividad.
  • Duda de todo, incluso de sí mismo. Es un especialista de la lengua, pero eso no quiere decir que lo sepa todo: un buen corrector se acompaña de diccionarios y obras especializadas y consulta constantemente los recursos virtuales. A menudo comprueba casi cada palabra de una frase.
  • Es una persona curiosa, con cultura general, por supuesto, pero especialmente con muchas ganas de aprender sobre toda clase de materias.
  • Tiene buen oído para buscar la cadencia idónea en el texto.
  • Es paciente: a menudo es un trabajo arduo y algunas erratas pondrán sus nervios a prueba.
  • Es una persona firme para defender la limpieza del texto, pero flexible para entender los intereses particulares de cada autor.
  • Siente un gran amor por la lectura y por la palabra escrita.

sábado, 7 de octubre de 2017

Normas a seguir al escribir diálogos en las novelas

Si el personaje no sigue hablando tras el comentario del narrador

En tal caso, abriremos el comentario con la raya y lo cerraremos con un punto, sin raya de cierre. Veamos los diferentes casos que nos podemos encontrar.

Con verbo dicendi.

Dependerá del elemento que preceda a la raya:
Si es un signo de interrogación, exclamación o puntos suspensivos
Estos signos se escribirán antes de la raya y separados de ella por un espacio.Manuel, ¿dónde te habías metido? preguntó Ana.
En el resto de casos
No habrá signo entre el último elemento de la intervención del personaje y la raya, aunque sí espacio. 
Su salud es lo único que me importa aseguró su marido. Es decir, que sería incorrecto poner un punto tras importa.

Sin verbo dicendi

A la raya siempre la precederá un signo, sea punto, signo de interrogación o exclamación o bien puntos suspensivos. En este caso, la primera palabra del comentario irá en mayúscula.
    • Tengo miedo a fracasar. Tomó un trago y se levantó—. ¿Qué será de mí? —Un suspiro conmovió a los presentes.

Si el personaje continúa hablando tras el comentario del narrador

Cerraremos el comentario con una raya que irá pegada al elemento que la precede. Igual que antes, veamos las diferentes situaciones que pueden darse:

Con verbo dicendi

Dependerá del elemento que preceda a la raya:
Si se introduce el comentario en medio de una frase del personaje.
El comentario se enmarca entre rayas. La de apertura, separada del elemento que la precede; la de cierre, del posterior.
La vida dijo su madre es como una caja de bombones…
Si debe haber punto, coma, punto y coma o dos puntos tras la frase interrumpida.
El signo irá después de la raya de cierre y pegado a ella. La palabra que lo siga irá en mayúscula si el signo es un punto y en minúscula en el resto de casos.
No sé qué decirte respondió Marcos. Lo veo difícil.
Es muy posible aseguró; sin embargo, espero que no ocurra.
No me parece bien protestó mi hermana, pero lo haré.
Te lo digo en serio dijo con el rostro desencajado: estás en peligro.
Con respecto a los dos puntos, también hay que ponerlos cuando el narrador interrumpe la frase del personaje y luego introduce su continuación. En este caso, la palabra que los siga irá en mayúscula:
¡Vete! gritó antes de añadir: Te lo pido por favor.

Sin verbo dicendi

Casos:
Si se introduce el comentario en medio de una frase del personaje.
Igual que en el caso de los verbos dicendi. El comentario se enmarca entre rayas y separado del enunciado del personaje. ¡Ah! La primera palabra iría en minúscula, tanto la del propio comentario como, por supuesto, la que continúa la frase del personaje, siempre y cuando no esté precedida por ningún signo de puntuación o este sea una coma, punto y coma o dos puntos.
¿Qué vamos a hacer sus ojos se humedecieron sin su apoyo?
No te lo vas a creer buscó algo en su bolsillo, pero lo tengo.
Si el comentario se introduce tras una frase completa del personaje.
En este caso, esa frase se cerrará con un punto, signo de cierre de interrogación o exclamación o puntos suspensivos; la primera palabra del comentario irá en mayúsculas y pondremos punto tras la raya de cierre:
Come tranquila. Miró el reloj. Tenemos tiempo de sobra.
¡Adiós, cariño! Slevantó para abrazarla. Ve con cuidado.
Ojo… Sacó una navaja de su bolsillo. No estoy para bromas.
Como en el caso de los dicendi, si el narrador introduce la siguiente frase del personaje, pondremos dos puntos tras la raya de cierre y la siguiente palabra irá en mayúscula:
—¡Cuidado! —Mamá corrió hacia mí y dijo—: Tú eres tonto, chaval.

¿Y si la intervención del personaje dura varios párrafos?

En este caso, la raya solo aparecería al inicio del primer párrafo. Para indicar el comienzo de los siguientes, utilizaríamos las comillas de seguir (»), que hay que buscar en Word como la raya: InsertarSímbolo-Más símbolos. Buscar en la pestaña que nos aparece por defecto en el cuadro Símbolo.
            Recuerdo que el sol estaba a punto de ponerse. Sin embargo, yo cada vez tenía más y más calor…
            »Creo que fue entonces cuando me caí. Estaba borracho como una cuba. Cuando me desperté…
            »…

Extraído del blog del escritor Teo Palacios

lunes, 4 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE


Iniciamos el mes de septiembre con un buen ritmo. 
Seguimos aumentando editoriales que se acogen a la Tarifa Plana tanto en correcciones como maquetaciones de novelas.
Estamos muy contentos con nuestros nuevos socios y diseñadores que están haciendo un trabajo rápido, eficiente y de gran calidad.



Nos une la pasión por hacer las cosas bien y dar servicio personalizado a cada uno de nuestros clientes.
Ya confían muchos autores y editoriales en nuestros servicios de edición y seguimos trabajando para ellos, y para los que se quieran unir a nosotros en un futuro.

Empezamos a finales del año 2014, ofreciendo las correcciones ortográficas, y en este año cerramos el acuerdo para ofrecer un servicio conjunto de corrección y maquetación a un precio bastante atractivo.



Mi agradecimiento más sincero a todos nuestros clientes.

Si quieren más información, no duden en contactar con nosotros.

editorialcmsevilla@gmail.com

lunes, 17 de julio de 2017

Idos /Iros


Arturo Pérez-Reverte lo avanzó en Twitter: «La RAE acaba de aceptar iros, tras mucho debate, pues nadie decía idos o íos. Ya se puede usar sin complejos. Será oficial en otoño». Después, matizaba: «Lo correcto sigue siendo 'idos'. Pero se registrará 'iros' como uso habitual». No es extraño que fuese el autor de «El capitán Alatriste» el primero en comunicar esta novedad, pues se trata de una propuesta personal suya, tal y como ha explicado el académico Félix de Azúa. «La idea fue de él, siempre el más combativo. Decía que absolutamente nadie escribiría 'idos a la mierda', sino 'iros a la mierda'. Ese fue un argumento de peso que hizo que la totalidad de los académicos aceptáramos la medida», ironizó el intelectual, que luego subrayó que la Academia solo «acepta usos y no los impone».
El director de la RAE, Darío Villanueva, ha explicado que este es el resultado de un debate «que ha durado años» y que «era una insistencia razonada de los escritores, que se sentían forzados a la hora de escribir el imperativo 'idos'». Sin embargo, no ha tardado en destacar que este es un caso excepcional y que en ningún momento afecta a la gramática, que no admite «corrupciones del idioma». «Esto no significa que la Academia vaya a cambiar la gramática de los imperativos. No. Hay verbos regulares y verbos irregulares, que son los que tienen una ruptura del sistema que se podría esperar. En el caso de 'iros' la Academia ha reconocido una irregularidad que transforma la naturaleza del verbo». En otras palabras: se sigue prefiriendo «marchaos» a «marcharos» y «callaos» a «callaros».


El escritor y académico Luis Mateo Díez se ha manifestado a favor de esta opinión. «La lengua es de la calle. Lo que no hay que hacer es maltratarla. Yo creo que 'iros' lo dicen casi todos, la decisión de aceptarlo venía de atrás». La también escritora y académica Soledad Puértolas ha secundado las palabras de Díez, añadiendo: «Una cosa es la simplificación y otra la naturalidad. Es importante sentirse cómodos con el lenguaje».

jueves, 22 de junio de 2017

Signos ortográficos

Aunque en español existe un gran número de reglas de puntuación, aquí solo vamos a estudiar las más básicas y generales. 
1. El punto.
a. El punto y seguido: termina una frase con sentido completo y separa enunciados que integran un párrafo. Después de un punto y seguido se continúa escribiendo en la misma línea.
b. El punto y aparte: separa dos párrafos distintos. Después de un punto y aparte, se escribe en una línea distinta. La primera línea del nuevo párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que lo componen.
c. El punto final: es el que cierra un texto.
Ej.: El mar estaba embravecido aquel día. (punto y seguido) Los barcos bailaban sobre el agua sorteando las olas con dificultad. (punto y aparte).
Miguel, sentado en el muelle, esperaba el regreso de su padre. (punto y seguido) Atisbaba el horizonte buscando ansioso su barco con la mirada. (punto final).
  
2. La coma ,
a. Separa las partes de una enumeración o serie dentro de una oración; incluidos miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u (solo se pondrá coma delante de estas conjunciones para evitar confusiones):
Ej.: Vimos elefantes, leones, tigres, jirafas…
Están ocupadas las habitaciones número 28, 55, 134 y 572.
Estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud.
Corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga las luces y echa la llave. 

b. Cuando se cambia el orden regular de las partes de una oración, anteponiendo elementos que suelen ir pospuestos, se coloca una coma después del bloque anticipado:
Ej.: Te compraré el caramelo si me dices la verdad. (Orden regular, no escribimos coma)
Si me dices la verdad, te compraré el caramelo. (Se antepone la condicional, escribimos coma)
Escríbenos una carta cuando llegues. (Orden regular, no escribimos coma)
Cuando llegues, escríbenos una carta. (Se antepone la temporal, escribimos coma)

c. Separa los incisos, las explicaciones que pueden aparecer en una oración:
Ej.: Llegó Luis, el novio de Mónica, y nos invitó a todos a cenar. 
Cervantes, quien es un gran escritor español, vivió en Valladolid.
Tiene solo quince años, es decir, aún no es mayor de edad.

d. Para indicar la omisión de un verbo:
Ej.: Juan Manuel ha comprado la casa; Marta, los muebles.
Joaquín es policía nacional; Ana, graduada social.

3. El punto y coma ;
a. Separa los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas o son demasiado extensos:
Ej.: La chaqueta es azul; los pantalones, grises; la camisa, blanca; el abrigo, negro.

b. Separa oraciones no unidas por preposiciones cuando en ellas se ha empleado la coma (también se podría optar por el punto y seguido):
Ej.: La situación económica de la empresa, agravada en los últimos tiempos, era preocupante; se imponía una acción rápida y contundente si se deseaba salvar los puestos de trabajo.

4. Los dos puntos :
a. Preceden a una enumeración:
Ej.: Tres son las provincias de Aragón: Huesca, Zaragoza y Teruel.

b. Preceden a las citas textuales:
Ej.: Las palabras del médico fueron: “Reposo y una alimentación equilibrada”.

c. Detrás de las fórmulas de saludo en las cartas y documentos. La palabra que sigue a los dos puntos se escribe con mayúscula y en un renglón aparte:
Ej.: Querido amigo:
Te escribo para…

d. Antes de la frase en la que se recogen las conclusiones, causas, consecuencias, etc., o se resume lo expuesto con anterioridad:
Ej.: Suspendieron todos los preparativos, anularon las invitaciones, se lo comunicaron a sus padres y a los amigos más cercanos: no se casarían ese año.

5. Los puntos suspensivos …
a. Al final de enumeraciones o enunciados incompletos:
Ej.: Puedes hacer lo que te apetezca: leer, ver la t elevisión, escuchar música…
Fue todo muy desagradable… No quiero seguir hablando de ello

b. Para expresar duda, temor, emoción, etc.:
Ej.: Iré, no iré… Debo decidirme pronto.

c. Se usan entre corchetes para indicar la omisión de parte de un texto copiado literalmente:
Ej.: Al salir el marido le dijo la falsa mujer a la buena esposa que, […], buscaría a algún hombre que supiera hacer algún encantamiento con que su marido perdiera la mala voluntad que le estaba mostrando.

6. Los signos de interrogación ¿ ? y exclamación ¡ !
Notad que en español hay dos, uno que inicia la frase (¡ ¿) y otro que la cierra (! ?):
Ej.: ¿Comiste ayer en casa?
¡Qué magnífica pintura!
Si no responde al teléfono, ¿qué hacemos?
Estos signos pueden aparecer seguidos por coma, punto y coma o puntos suspensivos, pero nunca de punto y deben colocarse donde empiece la exclamación o la pregunta:
Ej.: Pero tú, ¿cuántos años tienes tú?

7. Los paréntesis ( )
a. Introducen aclaraciones:
Ej.: El abuelo de Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel sillón.
El año de su nacimiento (1616) es el mismo en el que murió Cervantes.

8. Los corchetes [ ]
a. Enmarcan los incisos dentro de un período que ya va entre paréntesis:
Ej.: Una de las últimas novelas que publicó Benito Pérez Galdós (algunos estudiosos consideran su obra Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor novela española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909).

b. Enmarcan los puntos suspensivos para indicar la omisión de parte de un texto copiado literalmente.
Ej.: Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa […] por lo negra que estaba la noche.

9. La raya —
a. Introduce aclaraciones (como el paréntesis):
Ej.: Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino.

b. Señala cada una de las intervenciones en un diálogo:
Ej.: —¿Deberíamos hablar con él? —preguntó Juan—. Es el único que no lo sabe.
—Sí —respondió la secretaria—, pero no podemos decirle toda la verdad.

10. El guion –
a. Se utiliza cuando es necesario hacer divisiones dentro de una palabra o para unir dos números y no se escribe entre espacios en blanco:
Ej.: luso-japonés, teórico-práctico 
1936-37, 1567-1572

11. Las comillas “ ” « »
a. Para reproducir citas textuales:
Ej.: Sus palabras fueron: “Por favor, el pasaporte”.

b. Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros, lugares…
Ej.: Nos leyó en voz alta el poema “Romance sonámbulo” de García Lorca.

12. La diéresis ¨
a. Se sitúa sobre la vocal u en las combinaciones gue y gui para indicar que la vocal debe pronunciarse:
Ej.: cigüeña, pingüino

b. Se sitúa sobre la primera vocal de un diptongo en textos poéticos para indicar que tal diptongo no existe y que el verso cuenta con una sílaba más:
Ej.: El dulce murmurar deste rüido

13. El asterisco *
a. Como signo de llamada de nota al margen o a pie de página dentro de un texto; en ocasiones puede aparecer encerrado entre paréntesis:
Ej.: La novela fue escrita por García Márquez* un año antes de que se le concediera el Nobel de Literatura.