martes, 31 de julio de 2018

Puntos suspensivos



1. Son solo tres

Los puntos suspensivos son tres y nada más que tres, aunque en las ortografías académicas antiguas este signo estuviera formado por un número indefinido de puntos.

2. Mayúsculas y minúsculas tras puntos suspensivos

Cuando los puntos suspensivos coinciden con el final de la frase, no se añade el punto de cierre (siguen siendo tres) y la siguiente palabra, al pertenecer a una oración distinta, se escribirá con mayúscula: «Este fin de semana iremos a… Mírame, que estoy hablando contigo»; mientras que se escribirá minúscula si continúa la oración precedente: «Este fin de semana iremos… ¡a casa de los primos!».

3. Espacio después, no antes

La palabra posterior a unos puntos suspensivos va separada de estos por un espacio, mientras que la palabra precedente va pegada: «La sorpresa de público y crítica ha sido… Ocho apellidos vascos», y no «La sorpresa de público y crítica ha sido …Ocho apellidos vascos».

4. Otros signos, siempre después

Junto a los puntos suspensivos pueden aparecer otros signos de puntuación, incluidos los cierres de interrogación y exclamación, aunque no el punto, que siempre se colocan detrás de los puntos suspensivos: «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder», donde no habría sido adecuado «Me encantaría ir,… pero no creo que vaya a poder».

5. La puntuación se mantiene

Las oraciones con puntos suspensivos se puntúan igual que si estos no aparecieran; esto es, en «Me encantaría ir…, pero no creo que vaya a poder» se escribe la misma coma que si no hubiese puntos suspensivos, y en «Se observa un aumento de turistas franceses, italianos, alemanes…: crece el turismo de habitantes europeos, en resumen», se emplean los dos puntos característicos para introducir la conclusión de lo antedicho.

6. Las abreviaturas mantienen su punto

Cuando los puntos suspensivos siguen a una abreviatura, se mantienen los cuatro puntos, el abreviativo y los tres suspensivos («Ha citado abreviaturas como a., com., pág.…»).
Sin embargo, no se escriben antes ni después de etcétera ni de su abreviatura etc., pues dicha combinación resulta redundante.

viernes, 20 de julio de 2018

Hacia/Hacía (Diferencias)



Hacia es una preposición para denotar dirección, tendencia o actitud. Hacía es el verbo hacer conjugado en singular de pretérito imperfecto. Asia es el nombre del continente más extenso del planeta.
Para evitar confundir estas tres voces relativamente similares, a continuación te dejamos una serie de claves para saber cuándo usar cada una.

Cuándo usar hacia

Hacia es una preposición; puede utilizarse para indicar el sentido de un movimiento, una tendencia o una actitud, o como equivalente de ‘alrededor de’ o ‘cerca de’.
Por ejemplo:
  • Este camino nos lleva hacia la costa.
  • Siempre tuve inclinación hacia el arte.
  • Estaremos llegando hacia las cinco de la tarde.

Cuándo usar hacía

Hacía es el verbo hacer conjugado en primera (yo), segunda (usted) y tercera (él, ella) persona de singular de pretérito imperfecto en modo indicativo. Significa crear, concebir, elaborar, fabricar, producir o realizar algo, entre otras cosas.
Por ejemplo:
  • Me interrumpiste mientras hacía la cena.
  • Usted fue nuestro mejor presidente: hacía las cosas con eficiencia y diligencia.
  • Julia hacía tantas cosas a la vez que nunca terminaba nada.