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lunes, 17 de marzo de 2025

"Estado", ¿en mayúscula o minúscula?

 


Lo habitual es escribir las palabras en minúsculas precedidas por una letra mayúscula, aunque también se puede presentar la palabra íntegramente en mayúsculas en el caso de las siglas, los números romanos y los textos cortos de carácter informativo.

Además, algunas palabras se escriben con mayúscula o minúscula dependiendo del significado u objeto al que hagan referencia, como por ejemplo: historia o Historia, tierra o Tierra, o Estado y estado. En el caso de esta última palabra, su significado cambia al escribirse con mayúscula o minúscula. La explicación que da la Real Academia Española (RAE) respecto a esta duda lingüística en concreto es que "depende del contexto. La voz estado se escribe con mayúscula cuando corresponde a la entidad política de un país o a su territorio: el Estado griego. Cuando se refiere a las entidades integrantes de un Estado federal, se escribe con minúscula: el estado de Texas".

Estado en mayúsculas

Por lo tanto, algunas claves a tener en cuenta para la correcta escritura de la palabra "Estado" son que se escribe con mayúscula cuando alude a un país soberano —reconocido internacionalmente— y que se encuentra "asentado en un territorio determinado y dotado de órganos de gobierno propios", como recoge la RAE en el diccionario académico. Por lo tanto, algunos términos como jefe de Estado, golpe de Estado y secreto de Estado se escriben con mayúsculas. Asimismo, esto también aplica en el plural, como ha argumentado la Fundéu con el siguiente ejemplo: "Los Estados acordaron una tregua".

Además, la mayúscula también está presente cuando la palabra "Estado" se refiere a entidades e instituciones, como es el caso de "Estado Mayor", "Estado Mayor Central", "Estado Mayor General", etc.

Uso de la minúscula y ejemplos similares

Por otro lado, se utiliza minúscula cuando el término alude a entidades políticas no independientes, como por ejemplo los Estados federales de Estados Unidos: el estado de California, el estado de Nueva York, el estado de Denver, etc. Igualmente, estado se escribe con minúsculas cuando se refiere a expresiones como: "estado de la cuestión", "estado de emergencia", "estado de alarma", "estado de excepción", etc.

Otras palabras que siguen el mismo esquema son Tierra —planeta— y tierra —suelo o piso—; nación —donde ha nacido una persona—, Ecuador —país— y ecuador —franja imaginaria que divide la Tierra por el centro—; Antigüedad —época histórica referente a Grecia y Roma— y antigüedad —aquello que es antiguo—; y Revolución —movimiento político que aboga por el cambio del sistema y las instituciones— y revolución —rotación de un objeto—. Por lo tanto, una simple letra puede determinar y alterar todo el significado de una palabra, algo que refleja la riqueza léxica y gramatical de la lengua española.

jueves, 25 de agosto de 2022

FUNCIONES DE UN CORRECTOR DE TEXTOS

 



¿Qué puede y no puede hacer tu corrector de textos durante un proceso de edición?
🔹
Tu corrector no puede cambiar tus ideas ni mucho menos añadir las suyas. No es autor ni coautor. Lo que sí puede hacer es ayudarte a pulir tu escritura para que el texto diga exactamente lo que deseas que diga.
🔹
Tu corrector puede modificar ciertos aspectos de tu prosa y tu contenido, siempre y cuando sea bajo mutuo acuerdo, o bajo la supervisión de otro profesional (en caso de que no desees ser parte del proceso de corrección).
🔹
Tu corrector no puede desprestigiar tu puesto como autor. Aunque esté en desacuerdo con tus ideas, su trabajo es respetarlas y apreciarlas. También tiene que respetar tu estilo, tu forma de decir las cosas.
🔹
Tu corrector nunca dará por sentado lo que sabe y lo que no. Por eso te pedirá que aclares sus dudas constantemente. Si tu corrector asume que un término o una oración solo puede ser de una manera, entonces está imponiendo su criterio.
🔹
Tu corrector debe tener suficiente sensibilidad para tratar contigo y tu texto. Debe sugerir, no someter.

miércoles, 27 de octubre de 2021

DÍA DEL CORRECTOR

 


Nuestro compañero Ramón Alemán, del blog Lavadora de textos, hace un soneto que viene muy bien en el día que se conmemora el trabajo de los correctores ortotipográficos y de estilo.

Una labor silenciosa y que muy pocos aprecian, pero sin la ayuda de estos trabajadores, los libros no saldrían bien en sus publicaciones. Erratas siempre quedan, pero la labor del corrector es innegable para evitar que esto ocurra y llegue al lector lo más limpio y legible posible.

¡¡Feliz día del corrector!!

martes, 25 de agosto de 2020

El trabajo de un corrector

 

Corregir no es fácil. De hecho, es una labor muy meticulosa, en ocasiones fatigosa, extremadamente precisa y metódica. Pero ¿qué es corregir? Primero digamos lo que no es.

Corregir no es confeccionarle el texto a un autor que tiene una idea más o menos brillante y quiere disponer de un escribano que se la desarrolle. Corregir tampoco es destrozar el espíritu original de un texto literario o de cualquier tipo. Y, por supuesto, corregir no es en modo alguno convertir un documento de poca calidad literaria en una novela de Kafka o en unos versos de Luis Cernuda.

La corrección ortotipográfica y de estilo es la intervención directa de un profesional cualificado (ya sea un filólogo o cualquier otro experto con conocimientos y práctica en este campo) sobre un texto literario, científico o de cualquier clase con el objetivo preciso de corregir posibles errores de naturaleza ortográfica y tipográfica y de mejorar su estilo.

El trabajo de corrección, a veces poco reconocido y gratificado —¿quién tiene conocimiento del nombre del corrector de García Márquez?—, requiere ser flexible a la hora de trabajar sobre un texto. Es decir, esta labor no se reduce a seguir una serie de normas estrictas fijadas por las “autoridades de la lengua” (principalmente la RAE, en el caso del castellano), sino que exige que el corrector tenga en cuenta qué expresión, qué palabra o qué estilo pueden ser los más apropiados para un texto, respetando siempre la decisión del autor y sus preferencias estilísticas.

Extraído del blog Diseccionando libros

miércoles, 8 de julio de 2020

Conocimientos de un corrector de textos



Imagínate que un día estás tirado en el sofá, sin saber qué hacer con tu vida, y piensas: «Pues igual la corrección puede estar chulo, me voy a poner a corregir, a ver si soy bueno o no, a ver cómo lo pondría yo». No, esto no va así. Hay que estar preparado para la batalla de la lengua, amigos. Por ello, en esta publicación, voy a hablar de los conocimientos que debe tener un corrector de estilo y un corrector ortotipográfico para poder desempeñar su trabajo con profesionalidad.
Un corrector debe tener una buena base gramatical y un bagaje cultural que le permitan seguir indagando en los temas que está tratando. Así, aquello que corrijas no te sonará a chino, y podrás comentarle a tu cliente (si tu especialidad es la corrección de contenido o es que el error te salta de la pantalla como una tarántula enfurecida) que la Guerra de la Independencia no empezó en 1806, tal y como él decía.
Lo más importante para un corrector es la duda. Sí, dudar de aquello que pone frente al papel. ¿Cuántas veces me habré cerciorado de la ausencia de tilde en la segunda persona del plural del pretérito perfecto simple de ciertos verbos (llevasteis, cantasteis, condujisteis)?, ¿y la de medios que todavía escriben “solo” refiriéndose al adverbio con acento? Lo ves tantas veces que al final dudas de lo real. Vamos, que no os dé miedo mirar, rebuscar y encontrar una y otra vez aquello que está frente a vosotros. Solo así podréis reforzar vuestros conocimientos y trabajar con más soltura. Vamos, si hubiera recibido un solo céntimo por cada vez que he consultado a la Fundéu y la Wikilengua, ahora sería millonaria.
A continuación, voy a enumerar las áreas que son imprescindibles para que un corrector pueda trabajar con esa soltura de la que os hablo. Estos son los conocimientos que debe tener un corrector.
 CONOCIMIENTOS LINGÜÍSTICOS
 GRAMÁTICA
Es lógico pensar que sin conocimientos de gramática, un corrector no puede ir a ninguna parte. Es curioso, pero cuantos más errores gramaticales leo más entiendo la lengua, ya que intento saber por qué se escribe de tal o cuál forma para darle sentido. Hace años pude disfrutar de una beca ERASMUS, y al conocer a amigos que chapurreaban español y cometían errores al hablar, me gustaba descubrir que todos cometían el mismo fallo. Hasta en los errores existen normas y reglas, y ahí también se aprende. Pero bueno, volviendo al tema principal, la gramática es esencial para corregir un texto: las concordancias, los complementos de régimen, los verbos de apoyo, etc.).
LÉXICO Y MORFOLOGÍA
Es importante conocer el significado de cada palabra, y si para ello debes mirar el diccionario veinte veces, lo miras veinte veces. Por ejemplo, no es lo mismo manar que emanarplausible no es sinónimo de evidente o el adjetivo menguado no solo es el participio del verbo menguar. Otro ejemplo: desde hace unos años, hay una afición desmesurada por inventarse adverbios terminados en -mente, tipo machaconamente o atolondradamente. Sí, tu misión será ir al diccionario y comprobar si son reales. O esa obsesión por clonar los verbos terminados en -izar (tales como marginalizar o previsualizar, que no existen). Pero no solamente estoy hablando de formaciones, sino también de palabras a las que se le atribuyen un significado erróneo, como bizarro, por ejemplo.
Como veis, hay muchas palabras que parecen pero no lo son, que están, pero son un espejismo. No hace falta saberse al pie de la letra cada uno de estos trampantojos, pero sí de olerse la tostada (como diría Murphy) y saber dónde puede estar el error para después ir al diccionario y seguir indagando.
ORTOGRAFÍA
Así es, la ortografía también es materia prima de nuestro trabajo, forma parte de los conocimientos que debe tener un corrector. Hay que conocer las reglas de acentuación, y estar al tanto de las nuevas normas de la Academia, como por ejemplo en lo referente al uso de los acentos en pronombres demostrativos o interrogativos. En la oración, «¿qué fue lo que te dijo?», ¿es correcta la acentuación de los dos ques? Eso es lo que hay que mirar. Pero también otros asuntos como si el nombre de los teatros se escriben o no con cursiva, cuál es la abreviatura correcta de Estados Unidos o si es indiferente emplear comillas latinas o inglesas.
 HAY QUE TENER EN CUENTA
 ADAPTACIÓN TEXTUAL
Todo lo que he escrito anteriormente no tiene sentido si no tenemos claro qué tipo de texto estamos escribiendo y qué quiere transmitir el escritor con él. El corrector debe corregir el texto según sea más o menos formal o más o menos especializado. No todos los textos se corrigen de la misma forma. Yo no corrijo igual una tesis que una novela.
También es importante saber que no se corrige igual una novela con un personaje adolescente, donde quizá emplee muchos participios terminados en ao (cantao, desayunao, fumao), y haya que escribirlos con cursiva, que una tesis sobre El deporte entre los jóvenes que diga «Si el alumno ha desayunao correctamente, podrá dar tres vueltas al campo», donde hay que corregirlo por «desayunado».
SENTIDO Y COHERENCIA TEXTUAL
Esto se consigue después de una primera lectura. Después, ya podremos definir el tono y el contenido. Es decir, si tenemos tres párrafos, y en el primero y en el tercero nos hablan del plumaje de las gallinas, y en del medio sobre los tipos de tuercas, deberíamos abrir un comentario al margen para explicarle que el lector se pierde y que eso no tiene justificación ni sentido. La estructura discursiva debe ser equilibrada y no sufrir altibajos. Otra forma de solucionarlo es por medio de conectores textuales (además, es decir, pero, por último, etc.). Me he encontrado casos en los que un conector bien usado a tiempo puede hacer que un párrafo pase de mediocre a excelente.
DIALOGAR CON EL CLIENTE
Esto puede parecer obvio, pero también es elemental. Hay trabajos académicos que se rigen por unos estilos concretos para citar la bibliografía (Vancuver, APA, Chicago, Harvard, etc.), y deberás seguirlas según te diga el autor. Otro de los aspectos importantes que hay que tener en cuenta es que el corrector no es Dios, y que la última palabra la tiene el autor. Por mucho que le digas a un escritor que después de un determinado paréntesis va coma y él no la quiere poner, no hay más que hablar.
EL TEXTO NO ES NUESTRO
Esto es importante tenerlo en cuenta, ya que hay que corregir lo justo sin cambiar el estilo del autor. No nos tenemos que apoderar del trabajo de nadie, ya sea novela o ensayo, entre otras cosas porque no lo queremos para nada. He tenido clientes que me han preguntado con recelo si luego yo emplearía sus textos para algo. ¿Para qué voy a querer una tesis que trata sobre la fotosíntesis de las plantas en el Bierzo, por ejemplo? No somos los autores del texto, por lo tanto, no es nuestro. Mi labor no está en apropiarme de un texto ni en corregirlo hasta cambiar el estilo. No. Nosotros tenemos que ver los puntos fuertes y débiles del escrito y detectar las carencias y necesidades que hay que corregir. 
Como veis, ser un corrector de estilo u ortotipográfico no es tarea fácil. La única escuela efectiva es aprender gramática, sintaxis y ortografía española en profundidad y corregir, corregir y corregir. Dudar es la clave para seguir avanzando, eso que no se os olvide, porque así buscaréis y encontraréis. Pero no solo en esto, sino en todos los aspectos de la vida.

Extraído del blog María Bravo

domingo, 16 de febrero de 2020

¿Qué es el espacio de no separación?



Un espacio irrompible es un espacio que evita que, cuando escribimos con un procesador de texto en el ordenador, dos palabras o cifras, o cualquier otro signo o símbolo queden separadas, una al final de una línea y otra al principio de la siguiente. También se le llama duro, fijo o de no separación. Word, y doy por hecho que cualquier procesador de texto, en principio, utiliza los espacios entre palabras para hacer los saltos de línea. Como veremos a continuación, hay casos en los que es necesario que dos palabras permanezcan juntas, por lo que entre ellas colocaremos un espacio irrompible, y no uno normal o «rompible». Este es el resultado de utilizar un espacio irrompible entre dos palabras:


      
      El texto de arriba está escrito normalmente, pero en el de debajo he puesto un espacio irrompible entre cada «Con» y «corrección». El resultado: como el último «Con corrección» no cabe en la línea, se va todo el bloque a la línea siguiente.


¿Cuándo se emplea el espacio irrompible?


      Hay una serie de casos en los que se recomienda utilizar el espacio irrompible.

1. El más habitual es entre una cifra y el signo que la califica: %, €, $, #. Antes de nada, como nos recuerda Sousa en el OOTEA, hay que decir que en esos casos es necesario el uso del espacio. Es correcto escribir «50 %» pero no «50%», que es correcto en inglés, pero no en español. Con el uso del espacio irrompible, la cifra y el signo no se separan a final de línea.


2. Para separar las cantidades de sus respectivas unidades: 4 kg, 24 ºC, 1500 km...

3. Para escribir números de cinco cifras o más: 20 000 $. 

4. Entre cifras y operadores matemáticos: 2 + 2 = 4.
5. Entre el nombre de un rey o papa y su número regnal: Juan Pablo II, Luis XIV...
6. a. m., p. m., a. C., d. C., etc.


¿Cómo pongo un espacio irrompible con Word?

      
      Todo esto está muy bien, pero ¿cómo puedo poner yo un espacio de estos en un texto? Es muy fácil. Puedes ir al menú Insertar>Símbolo>Caracteres especiales, y ahí lo tienes:


      Para no tener que entrar en ese menú cada vez, puedes utilizar el método abreviado que viene por defecto, pulsando Ctrl + May + Espacio, o puedes asignar las teclas que quieras entrando en «Teclas». Yo solo pulso Ctrl + Espacio (si esta combinación valía para otra cosa y me la cargué, llevo unos cuantos años sin echarla en falta).

      ¿Quieres comprobar que entre dos palabras, cifras o signos hay un espacio irrompible? Muy fácil. Solo tienes que pulsar el calderón o símbolo de párrafo, ¶.


      Lo que ocurrirá será esto:


      Ahora se ven los saltos de párrafo (cuando pulsas «enter»), los espacios... Los espacios normales son puntos centrados, y los irrompibles son circulitos. Ahí lo tienes. 

      Solo me queda una cosa por decirte que a mí me resulta muy útil en mi trabajo: ¿cómo buscar todos los espacios irrompibles de un texto? En el buscador (la lupa) no funciona lo de escribir un espacio irrompible; tampoco vale copiar uno del texto y pegarlo. Lo que hay que escribir es esto: ^s  y asunto resuelto.


Extraído del blog Con corrección