miércoles, 9 de octubre de 2019

Jordi Sierra i Fabra: Leer le dio sentido a mi vida




Jordi Sierra i Fabra es un escritor prolífico con más de 500 obras publicadas en literatura infantil y juvenil, siendo también un estudioso de la música desde finales de los años 60.
Fue fundador de revistas musicales como: El Gran Musical, Disco Exprés, Popular 1 o Top Magacine.
Gracias a la Fundación de Jordi Sierra, se da la oportunidad a muchos jóvenes para impulsarles en su carrera literaria, creando un premio que lleva su propio nombre. 


¿Por qué hablamos de Jordi Sierra? Sencillamente queríamos hacerle nuestro homenaje particular a este gran escritor por tantos buenos ratos que nos ha hecho pasar con sus novelas.
Tengo una en la biblioteca de mi casa, que es La Página Escrita, un manual muy personal de cómo escribe sus libros, las tácticas que utiliza el autor, y que te enseña el placer, no solo de escribir, sino de leer.
Os dejo con un vídeo que nos ha parecido muy emotivo, donde el escritor nos cuenta en tan solo una hora casi todas las vivencias de su juventud, y algunas no tan agradables, que lo llevaron a ser lo que es hoy: el escritor más leído de nuestro país, también el más prolífico, y que ha recibido innumerables premios.
¡Grande, Jordi Sierra!



sábado, 5 de octubre de 2019

Cómo se escriben los números en una obra




La edad de un personaje, ¿ha de escribirse con letras o con cifras? ¿Y las fechas y las horas? ¿Y los ordinales?

Los números cardinales

Cuando escribimos una obra literaria o un texto no técnico, la R.A.E. nos recomienda que escribamos los números cardinales con letras, a no ser que se trate de un número muy complejo. Es decir, se escribirán con letras aquellos números que puedan expresarse en tres palabras o menos:

María tiene cuarenta años, ha escrito cuatro novelas y es profesora. En su clase hay treinta y tres alumnos, a los que les ha dicho un millón de veces que tienen que portarse bien.
Por otro lado, cuando el número a escribir es más largo o complejo, se escribirá con cifras:
María vive en un pueblo de 25 957 habitantes y cobra 1859 euros al mes.
OJO: no sé si os habéis fijado, pero los números del último ejemplo no llevan un punto o una coma separando los millares (25.957 o 1.859). Sé que resulta extraño, pero la nueva normativa de la R.A.E. dice que los números de cuatro cifras NO llevarán separación (1859) y los números de cinco cifras o más NO llevarán ni puntos ni comas, sino una separación (25 957 o 1 343 392).

Siempre con cifras

Hay algunos casos en los que siempre hay que escribir en cifra y no en letra, como el caso de los porcentajes superiores a diez:
El 94 % de los niños ha traído los deberes hechos.
Los porcentajes menores pueden escribirse con letras o con números, según prefiera el escritor, siendo siempre más recomendable para una novela la escritura en letras:
El seis por ciento de los niños no ha traído los deberes.
Otra excepción que se escribe siempre con una cifra es la de los números que van después del sustantivo al que se refieren:
María va por la página 3 del libro y duerme en la habitación 130 del hotel.

Mezcla de cifras y letras

La R.A.E. nos recomienda que, al menos en la escritura de ficción (novela, relato, etc.), procuremos NO mezclar en un mismo enunciado cifras por un lado y números escritos con letra por otro. Es decir, que si tenemos en el mismo párrafo o en dos párrafos próximos un número sencillo y otro complejo, es mejor escribirlo todo con números:
María tiene 40 años, ha escrito 4 novelas y cobra 1859 euros al mes.

Las fechas

Lo normal, incluso para obras literarias, es escribirlas con cifras de la siguiente manera:
“María nació el 28 de octubre de 1975.
OJO: el año va sin punto de separación, como vimos antes que se hacía para la representación de los números de cuatro cifras.

Las horas

En textos literarios, es mejor que procuremos escribir siempre la hora con letras:
María salió del trabajo a las cinco menos diez porque había quedado con Pedro a las cinco y cuarto.

Los ordinales

Por último, me gustaría hacer mención a los ordinales, que en una obra literaria se escribirán siempre con letras:
María vive en un primer piso y está escribiendo su quinta novela.
OJO: recordad que utilizar treceavo, catorceavo, quinceavo, veinteavo… como ordinales es un error. Un treceavo equivale a uno dividido entre trece, y no al lugar número 13. La forma correcta es decimotercero/a o decimotercer/a.

Extraído del blog Literautas

miércoles, 25 de septiembre de 2019

GUION SIN TILDE


Soneto lingüístico número 19

Mi amigo sentenció, tras raudo juicio,Guion
que vio un error brutal mientras leía:
«¡Guion sin tilde!», no se lo creía,
pues era yo el autor del estropicio.

«Todo está bien, no iré por esto al trullo
–repuse al aturdido compañero–,
te explicaré el asunto y luego espero
que entiendas que el error fue solo tuyo.

»Si una vocal es átona y cerrada
y tiene de una abierta compañía
hay diptongo, según nuevo mandato.*

»Da igual que la pronuncies separada:
quita a la o la tilde que tenía
y olvida al escribirla que es hiato».
Ramón Alemán
* La Ortografía de la lengua española de 2010, de la Real Academia Española, establece como norma que la unión de una vocal cerrada átona y una abierta se considerará, a efectos de acentuación gráfica, un diptongo, independientemente de cómo se pronuncie. Por ello, a la hora de escribir la palabra guion, esta es monosílaba y no lleva tilde. Hay que decir, no obstante, que esta regla ha recibido críticas de autoridades lingüísticas como Manuel Seco –que es miembro de la RAE– y el ortógrafo José Martínez de Sousa.


viernes, 13 de septiembre de 2019

Página Web



Ya tenemos página web en nuestra editorial. 
Allí encontrarás todos los servicios que ofrecemos, tanto para editoriales como autores.
Visítala y ya nos contarás.

Editorial C & M
info@editorialcm.com

martes, 10 de septiembre de 2019

El prefijo super y la palabra súper



Con mucha frecuencia veo mal escrito el prefijo super-, así que vamos a ver cómo podemos distinguirlo de la palabra súper. El guion pospuesto a los prefijos, en este caso a super-, se usa en el ámbito de la lingüística para indicar que no es una palabra, sino un elemento sin autonomía que debe unirse (por delante) a un término o a una raíz para formar una nueva palabra.

Super- es un prefijo que se escribe unido al término al que acompaña y sin tilde (los prefijos nunca llevan tilde). Según el Diccionario de la lengua española (DLE), significa ‘encima de’, ‘preeminencia’ o ‘excelencia’, ‘en grado sumo’ o ‘exceso’.

Este prefijo tan majo no entiende por qué lo maltratan quienes lo escriben separado de la palabra a la que antecede, o le colocan una tilde o un guion, pues él se porta bien y sigue las mismas normas que otros prefijos:

1. Se escribe unido a la palabra a la que acompaña si la base es univerbal, es decir, si está formada por una palabra: superfemenino, superavanzado, supermujer, superordenador, superrápido, superbién, superlisto, superinteresante.

2. Se escribe separado del término al que afecta si la base es pluriverbal, esto es, si está constituida por varias palabras con un significado unitario: super a gusto, super en forma, super de moda, super primera dama.

3. Solo se escribe con guion cuando aparece junto a una palabra que empieza con mayúscula o si antecede a una sigla o a una cifra; por ejemplo: super-Lobezno, super-FBI, super-8. Recordad que, en general, nuestro sistema ortográfico tiende a rechazar las letras mayúsculas dentro de una palabra; por eso usamos el guion.

4. Si agregamos el prefijo super- a un nombre propio para formar un nuevo nombre, debemos escribirlo unido y con mayúscula inicial: Superlópez, ya que la mayúscula del nombre pasa al prefijo.

5. Cuando en una palabra se repite el prefijo super- o se une a otro prefijo, estos van soldados entre sí y a la palabra a la que anteceden:
supersuperfeliz, supersuperatractivo, superhipermegasede.
Si lo añadimos a una palabra que empieza con erre, se mantienen las dos erres: superrápido. Y si lo unimos a un monosílabo que no lleva tilde, como bien, obtendremos una palabra aguda que termina en ene; por lo tanto, debe llevar tilde: superbién (*súper bien es incorrecto).

Más difícil todavía: cuando escribimos el prefijo super- unido a un extranjerismo crudo (palabra de otro idioma que no está adaptada al español) cuya base es univerbal, ¿cuál es la escritura adecuada? En la RAE han resuelto que lo correcto es escribirlo junto y en cursiva; por ejemplo, superwonderbra (nombre común), supercool, superheavy. Los prefijos que acompañan a los extranjerismos no cambian la forma de estos, así que debemos escribir en cursiva toda la palabra. Si escribimos Wonderbra con mayúscula inicial, que es el nombre propio de la marca, debemos usar el guion:
super-Wonderbra.

jueves, 15 de agosto de 2019

DOBLE RR EN PALABRAS COMPUESTAS




La r se hace doble r (rr) cuando está entre vocales. Sucede en carro, arribista o torrezno. Pero ¿qué pasa cuando se trata de una palabra compuesta? ¿Se escribe autoretrato o autorretrato? La Fundéu BBVA nos lo explica:
Para mantener el sonido fuerte de la erre entre dos vocales es preciso utilizar la doble erre (rr).
La erre representa dos sonidos diferentes: el que se pronuncia en tara, orilla o herir y el que suena en rata, arroyo o erre. Para representar este último sonido, cuando la erre va entre dos vocales se escribe duplicada (rr), como en perro, que suena de forma distinta que pero.
En las palabras compuestas, cuando el primer elemento termina con una vocal y el segundo empieza con erre, es preciso duplicar la erre para mantener su sonido: anti- + reumático no da antireumático, sino antirreumático (donde se pronuncia como perro).
Sin embargo, es frecuente encontrar formas incorrectas como: contrarevolucionario (por contrarrevolucionario), georadar (por georradar), pararayos (por pararrayos), georeferenciar (por georreferenciar), autoretrato (por autorretrato) o grecoromano (por grecorromano).

martes, 9 de julio de 2019

Cómo escribir correctamente los pensamientos de los personajes


Hace un tiempo hablamos en el blog sobre cómo escribir y puntuar diálogos correctamente, así que la parte referente al habla de los personajes ya está cubierta, pero ¿qué ocurre cuando piensan?
cómo piensa un personaje
Sois muchos los que nos habéis escrito planteándonos esta duda, así que vamos a intentar resolverla con esta entrada. Esperamos que os sirva de ayuda.

Estilo directo vs. estilo indirecto

Antes de explicaros cómo se representan gráficamente los pensamientos de los personajes, me gustaría hacer una pequeña diferenciación entre los dos estilos posibles para hacerlo: el directo y el indirecto.
El estilo directo es aquel que muestra las palabras del personaje tal cual éste las ha pronunciado, ya sea verbalmente, ya sea en su cabeza. En el estilo indirecto, en cambio, es el narrador el que nos dice qué ha pensado el personaje.
Estilo directo: Estuvieron caminando más de dos horas y todos comenzaban a inquietarse. «El pueblo está más lejos de lo que habíamos previsto», pensó Maite.

Estilo indirecto: Estuvieron caminando más de dos horas y todos comenzaban a inquietarse. Maite comenzó a pensar que el pueblo estaba más lejos de lo que habían previsto.

Estilo directo. Siempre entre comillas

Al contrario que el diálogo normal (que puede ir con rayas — o comillas «»), el pensamiento del personaje, cuando va en estilo directo, lleva siempre comillas, preferiblemente latinas:

MAL: Todas las luces de la mansión estaban apagadas. —¿No estarán en casa?—, se preguntó Jaime.

BIEN: Todas las luces de la mansión estaban apagadas. «¿No estarán en casa?», se preguntó Jaime.

Como veis, la puntuación en este caso es la misma que para los diálogos normales. Se cierran las comillas, se coloca la coma después y el texto del narrador (se preguntó Jaime) va fuera de las comillas.

Estilo indirecto

En el estilo indirecto, al ser el narrador el que habla, no es necesario añadir comillas ni ninguna otra diferenciación.

MAL: Todas las luces de la mansión estaban apagadas. Jaime pensó «que no parecía haber nadie en casa».

BIEN: Todas las luces de la mansión estaban apagadas. Jaime pensó que no parecía haber nadie en casa.

Pensamientos dentro de diálogos

Por último, aunque no es lo más habitual, podemos encontrarnos el caso de un pensamiento que se ha de mostrar dentro de un diálogo. Por ejemplo, si un personaje está contando un cuento a otro. ¿Cómo representarlo en este caso?
Si la conversación está escrita con rayas de diálogo, el pensamiento se escribe entre comillas:

—¿Y qué pasó después, abuelo? —preguntó el niño.

—Después, los tres chicos se acercaron sigilosamente a la mansión, pero vieron que las luces estaban apagadas. «No debe de haber nadie en casa», pensó Jaime, pero no se atrevió a decirlo en voz alta.


En cambio, para los diálogos que ya están escritos con comillas latinas, hemos de usar otro recurso, que consiste en emplear las comillas anglosajonas:

«¿Y qué pasó después, abuelo?», preguntó el niño.

«Después, los tres chicos se acercaron sigilosamente a la mansión, pero vieron que las luces estaban apagadas. “No debe de haber nadie en casa”, pensó Jaime, pero no se atrevió a decirlo en voz alta».


Estas son las normas básicas para la representación de pensamientos de los personajes. ¿Qué os ha parecido? ¿Hemos conseguido aclararos las dudas? Si no es así o tenéis alguna duda adicional, podéis comentárnosla a continuación e intentaremos resolverla.